Son las 8:00 de la noche y me encuentro a Yuri en la puerta de su casa, se asoma levemente y me dice: “acaban de matar a otro hoy (ya son tres). Mi papa acaba de llegar a casa, pasó en la moto y vió el cadáver. Siento mucho miedo, la cosa está peor que nunca, ¡tantos asesinatos!. ¿Qué está pasando en Tumaco?. Nadie está seguro. Yo no pienso salir de casa a partir de las 8:00 de la noche, es peligroso”.
¿Qué podemos hacer sin violencia a favor de la vida?
NO LOGRO SUPERAR EL ASESINATO DE MI HIJO. 22 Julio 2010
Doña Marta es una tumaqueña de las fieles a la Misa de 7:00 de la mañana, siempre leía una de las lecturas, pero desde que asesinaron a su hijo hace un año no volvió a leer en la Misa, “Yo no puedo, no logro recuperarme desde que asesinaron a Alfredo. Era el menor de mis hijos, no estaba metido en ningún mal negocio. El jefe de los paramilitares lo mató porque dijo que estaba coqueteando con su novia, esa gente hace lo que quiere y no les pasa nada. Aquí no hay ley. No tenía derecho a hacerme algo así. No se si algún día lograré recuperarme.” Y entre abundantes lágrimas se sienta en la banca de la Iglesia esperando que el sacerdote de inicio a la celebración.
¿Cómo consolar a Doña Martha?
¿Cómo podemos defender la vida?
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